Silgar tiene las pedaletas más divertidas de O Salnés

Con todo tipo de formas y colores, los hidropedales de la playa sanxenxina son la opción más demandada para combatir el calor

<p> Turistas disfrutando de las pedaletas en Silgar. ANXO LORENZO </p>
photo_camera <p> Turistas disfrutando de las pedaletas en Silgar. ANXO LORENZO </p>

"No paramos en todo el día, desde que abrimos hasta que cerramos estamos prácticamente completos", declara el encargado del alquiler de pedaletas en Silgar, Carlos Gómez, dejando poco atisbo de duda con respecto a lo cotizadas que se encuentran estas atracciones acuáticas.

Desde la hora de apertura, que suele rondar las 8.00 horas hasta el cierre, que dependiendo de la cantidad de clientes oscila entre las 23.00 o 00.00 horas, todo tipo de personas, ya sean turistas o los propios vecinos del concello de Sanxenxo, disfrutan de las divertidas pedaletas que no dejan indiferente a nadie. De hecho, las edades de los usuarios varían desde mayores a niños.

Comida sobre el agua

"Hay quienes incluso se llevan algo para comer", vuelve a asegurar el encargado. No son pocos los que aprovechan para alquilar estos hidropedales durante varias horas y llevarse con ellos comida y bebida para disfrutar de forma más relajada de su tiempo en el mar. Como tienen espacio para hasta cinco personas, hay quienes optan por un pequeño picnic acuático.

La oferta no es precisamente escasa, contempla una amplia gama de pedaletas, desde los kayaks más básicos hasta toboganes de lo más estrafalarios, pasando por un 'Hydropedal' solar, que como su propio nombre indica, funciona con energía solar. Estas placas canalizan la energía a un motor que va incorporado en el mismo, por lo que navegar por la costa de Sanxenxo se hace sin apenas esfuerzo. Tal es la demanda, que desde la empresa concesionaria, Castaño Playas, planean adquirir más pedaletas en caso de que en la segunda quincena de julio lleguen mas turistas deseosos de alquilar más de estos hidropedales. De esta forma se podrían satisfacer las demandas de los turistas, que con la ola de calor no parece ser poca.